Cuando una pareja decide poner fin a su matrimonio, la primera decisión práctica es elegir la vía adecuada. En España existen dos modalidades principales: el divorcio de mutuo acuerdo y el divorcio contencioso. La elección entre uno y otro condiciona el coste económico, el tiempo de resolución y el nivel de conflicto durante el proceso.
Divorcio de mutuo acuerdo
Es la opción más habitual cuando ambas partes están de acuerdo en los términos del divorcio. Los cónyuges presentan conjuntamente un convenio regulador que recoge los acuerdos sobre:
- Custodia de los hijos y régimen de visitas.
- Uso de la vivienda familiar.
- Pensión alimenticia y pensión compensatoria.
- Liquidación de la sociedad de gananciales.
El juez solo tiene que aprobar el convenio, por lo que el proceso suele resolverse en 3 a 6 meses. El coste aproximado es de 600 a 1.500 € por cónyuge, y ambas partes pueden compartir abogado y procurador.
Divorcio contencioso
Cuando no hay acuerdo, uno de los cónyuges presenta la demanda de divorcio y el juez decide sobre todos los aspectos en disputa. Este proceso es más largo —puede durar entre 1 y 3 años— y significativamente más caro: entre 2.000 y 5.000 € por cónyuge, pudiendo superar esa cantidad si el caso es complejo. Cada cónyuge debe contar con su propio abogado y procurador.
La novedad más importante de 2025: el MASC obligatorio
Desde abril de 2025, la Ley Orgánica 1/2025 introduce un cambio fundamental: antes de presentar cualquier demanda de divorcio contencioso, es obligatorio acreditar haber intentado un Medio Adecuado de Solución de Controversias (MASC). Esto incluye la mediación, la conciliación o la negociación formal entre abogados. Si no se acredita este intento previo, la demanda será inadmitida a trámite, salvo en casos de urgencia o violencia de género.
Esta reforma busca reducir la carga de los juzgados y fomentar acuerdos más rápidos y menos traumáticos para las familias.
¿Cuál es la mejor opción para mi caso?
La respuesta depende de varios factores:
- Si existe acuerdo en los puntos principales, el mutuo acuerdo siempre es preferible: es más rápido, más económico y menos dañino emocionalmente.
- Si hay hijos menores o bienes importantes en disputa y no hay acuerdo, la vía contenciosa puede ser inevitable, aunque primero se debe intentar la mediación.
- En situaciones de desequilibrio económico importante entre los cónyuges, puede ser conveniente optar por el contencioso para garantizar una protección adecuada.
Mediación familiar: la alternativa que cada vez más parejas eligen
La mediación familiar permite llegar a acuerdos en un entorno neutral, con ayuda de un mediador profesional. Es más rápida que el contencioso, más económica y preserva mejor la relación entre los progenitores, lo que es fundamental cuando hay hijos en común.
Nuestro enfoque en Bernal & Berberena
En nuestro despacho de Murcia abordamos cada caso de divorcio con la máxima discreción y profesionalidad. Ya sea en la modalidad de mutuo acuerdo o contencioso, nuestro objetivo es proteger tus intereses y los de tus hijos, buscando siempre la solución más rápida y menos costosa para tu situación concreta. Cuéntanos tu caso.
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